Seleccionar un florero acorde al tamaño del ramo y llenar con ¾ de agua. Es importante que el fondo esté limpio para asegurarnos que no haya acumulación de bacterias. Puedes agregar un par de gotitas de lavandina si lo deseas.
Retirar todo el embalaje de entrega y cortar los tallos en un ángulo de 45° a la longitud deseada para adaptarse al jarrón.
Recuerda usar siempre tijeras limpias y afiladas.
Cambiar el agua al menos cada 2 días y volver a cortar los tallos en ángulo.
Puedes enjuagar los tallos bajo la canilla si olvidaste renovar el agua y notas que se encuentran ligeramente gelatinosos.
Quitar flores a medida que se debilitan, ya que podrían afectar la durabilidad de aquellas que aún se encuentran en buen estado.
Siempre es útil tener contenedores de distintos tamaños para renovar tu diseño con menos varas.
Mantener las flores en un lugar fresco, lejos de luz solar directa, fuentes de calor, corrientes de aire y también alejadas de frutas y verduras.
Según familia de especies pero los cuidados generales serían:
- Agrupar las plantas
- Colocar humidificadores
- Rociar sus hojas con agua
El riego debe realizarse cuando el sustrato (tierra dentro de la maceta) se encuentre seco, para esto se puede introducir un palillo y verificar si este sale seco, en el caso de que ocurra se puede regar.
Tener siempre en cuenta que es más probable que la planta muera por exceso de riego (genera la pudrición de raíces) que por falta de agua.